En los últimos años, se sabe, los preparativos para los viajes en avión requieren que el viajero deba prestar atención a ciertas restricciones en relación con el equipaje de mano. Líquidos, geles, cremas, medicinas y compras en el Duty Free suelen estar al tope de las consultas de los pasajeros. Que la crema antiarrugas costosísima quede para el equipaje facturado (despachado en la bodega) y olvídese de la botellita de agua en el bolsillo de la mochila.

Bajo el título “Equipaje” o “Todo sobre el equipaje”, cada compañía aérea suele ofrecer en su web una guía detallada para evitar sorpresas de último momento en los aeropuertos. Como las políticas difieren entre las mismas empresas y responden, esencialmente, a la política de seguridad de cada destino y tipo de vuelo –cabotaje o internacional– siempre conviene preguntar antes de viajar. Cuando contrate un seguro de viaje también pida detalles al respecto.

La mayor parte de las aerolíneas permiten que cada pasajero lleve en la cabina una pieza de equipaje de medidas acotadas y un artículo personal (léase cartera, notebook, portafolios o bolso de bebé). En American Airlines, por ejemplo, la valija de mano no puede exceder los 56 x 35 x 23 centímetros. En British Airways, esas medidas son de 56 x 45 x 25. En el sitio de LAN se señala que esa pieza de equipaje puede pesar hasta 8 kilos para quienes viajan en Economy o hasta 16 kilos para clases superiores. En Aerolíneas Argentinas, el equipaje de mano no puede superar los 5 kilos para vuelos de cabotaje en clase Económica. Para vuelos internacionales el límite es de 10 kilos.

Por supuesto, está prohibido llevar a mano elementos cortantes como alicates, tijeras, cuchillos, cuters, limas, agujas de tejer o destornilladores. Tampoco se admiten materiales explosivos, recipientes con gases como aerosoles, pinturas, sustancias tóxicas o alcoholes. Hay trayectos que también prohíben el transporte de encendedores.

Los líquidos, hay que admitirlo, merecen un capítulo aparte. Tanto es así, que las compañías ofrecen información detallada según países de origen/destino de los vuelos (Estados Unidos, Unión Europea, Reino Unido, Brasil, etc). En la web de LAN se dice: “Se puede transportar este tipo de productos en una bolsa transparente de un máximo de 1 litro, con sistema de apertura y cierre que permitan verificar su contenido fácilmente. También se pueden transportar cuando los recipientes no exceden los 100 ml cada uno. Importante: cada pasajero puede transportar como máximo 1 bolsa y no se permiten recipientes de más de 100 ml, aunque estén sólo parcialmente llenos”. Y agregan que excepcionalmente se permite el transporte de medicamentos (es posible que soliciten una receta médica que certifique el uso para el pasajero durante el vuelo), alimentos infantiles (obvio, siempre que viaje con los menores que lo consumirán) y alimentos dietéticos (que sean para uso durante el vuelo y que las cantidades sean acordes al tiempo de duración del viaje). Recuerde que el seguro de viajes no cubre estos imponderables.

¿Y con las compras del Duty Free como perfumes o productos de belleza con formato cremoso? Tampoco hay posturas unánimes. Hay quienes permiten estas compras en locales ubicados junto a las puertas de embarque y una vez traspasado el control de seguridad. Hay quienes las admiten sólo si los artículos son entregados al pie del avión. Y hay quienes las prohíben en vuelos con conexiones y sólo las aceptan cuando han sido adquiridas en el último aeropuerto o a bordo del avión.

Fuente: http://www.asistenciaviajero.com.ar/noticias/viajes-en-avion-y-equipaje-de-mano/?preview=true