La escasez de espacio en los aviones es un problema que afecta no sólo a los pasajeros altos o gorditos, sino también a los que a veces sienten que les prestan un lugar de sus asientos.

Carmen, de 30 años, cuyo apellido prefirió mantener en reserva, afirmó que viajar en avión es muy incómodo, porque debido a sus kilos de más queda apretujada entre los brazos de la butaca y le resulta una tarea complicada desplegar la tabla para comer y poder moverse. Como contrapartida, Sergio, de 45 años, recuerda haber viajado desde Buenos Aires hasta Punta del Este junto a un pasajero que lo tenía aprisionado contra la pared del avión, por su tamaño. “No me podía mover- aseguró-, pero menos mal que el viaje era corto.”

Este es uno de los problemas más complicados para las compañías aéreas, porque el modo en que se resuelven los casos de viajeros obesos genera polémicas, especialmente en Estados Unidos donde la obesidad -según informaciones recientes provenientes de ese país- es una enfermedad que afecta al 30 por ciento de la población.

Aquí y en varias partes del mundo, las políticas de las compañías aéreas exigen pagar dos asientos o uno y medio cuando el pasajero no entra en una butaca, en tanto y en cuanto el avión despegue con todas las plazas ocupadas. La balanza no perdona. Obviamente, esto no significa que los pasajeros se pesen como su equipaje; sin embargo, quedan sujetos al criterio de los empleados, que advierten a ojo si aquéllos entran o no entre los brazos del asiento. Lo peor que puede suceder es no haber pagado el asiento extra y que el vuelo esté completo. Estos pasajeros deben abandonar el embarque.

Servicios de cabotaje

En los vuelos de cabotaje de nuestro país los pasajeros obesos deberán tener en cuenta que esta política también se aplica con rigurosidad.

Las aerolíneas sugieren comprar otro boleto para evitar correr el riesgo de que a último momento se ocupen todas las plazas del avión y aquel que está excedido de peso no pueda embarcar. Aerolíneas Argentinas y Southern Winds proponen asegurarse los lugares en el avión mediante el pago de dos pasajes, mientras que AIRG, uno y medio. Aun cuando el avión salga con plazas vacías, no será reintegrado el dinero pagado por más de un asiento, según informaron los respectivos empleados de reservas telefónicas.

En Estados Unidos este conflicto se desató cuando las compañías estadounidenses, a causa del atentado del 11 de septiembre, disminuyeron las frecuencias en sus vuelos de cabotaje y las aeronaves salen completas. Ante la falta de asientos desocupados y los problemas de sobrepeso de los pasajeros, éstos se ven obligados a pagar otro asiento más.

Polémica en Estados Unidos

A mitad de este año, la compañía de Dallas, Southwest Airlines, tuvo que hacer frente a amenazas de demandas civiles debido a que, en estos casos, les solicitan a sus pasajeros con sobrepeso que paguen otro billete cuando observan que no caben entre los brazos del asiento. Según un informe de la aerolínea Southwest Airlines, esta política es compartida por la mayoría de las compañías aéreas del mundo, y es también aplicada a los que son extremadamente altos.

Lo reclamos son formulados por organizaciones de obesos que exigen asientos especiales, porque no están dispuestos a pagar de más porque lo consideran discriminatorio, ya que la obesidad fue reconocida como una enfermedad. Las estadísticas en los Estados Unidos son alarmantes -hasta el presidente George Bush pidió a la población luchar contra el sobrepeso-. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, el 60 por ciento de los adultos es obeso o tiene sobrepeso.

Las quejas hacia la compañía no sólo son efectuadas por parte de los que están obligados a pagar de más, sino también por los pasajeros que se sienten invadidos por el tamaño del vecino. Uno de los casos en que Southwest Airlines reembolsa el dinero gastado en el asiento extra es cuando el avión parte con algunas plazas vacías. Al parecer, hasta el momento la solución consiste en someterse a una rigurosa dieta para que el bolsillo no adelgace. O esperar que los aviones brinden mayor espacio para beneficio de todos.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/438012-la-obesidad-tiene-su-precioa-la-hora-de-viajar-en-avion